Al recibir el paquete, comprueba el estado exterior antes de desechar nada. Fotografía la etiqueta, las caras de la caja y cualquier daño visible. Sigue las instrucciones del transportista si es necesario dejar constancia durante la entrega.
Abre y coteja
Si puedes, registra la apertura de forma continua. Cuenta los artículos y compáralos con el pedido, la lista de embalaje y las fotos del almacén. Revisa variantes, tallas, accesorios y daños visibles. Una incidencia debe quedar vinculada al número de paquete y al artículo exacto.
Conserva las pruebas
Guarda caja, etiqueta, relleno y envoltorios hasta resolver la incidencia. Anota fecha de recepción, número de seguimiento y fotos originales. Evita modificar las imágenes que entregarás como prueba.
Si hay un artículo equivocado, dañado o ausente, describe la diferencia concreta y abre una solicitud de atención posventa dentro del plazo que corresponda. Una confirmación de entrega por sí sola no demuestra que cada producto esté correcto.
Documenta la entrega y cumple el plazo más breve
Fotografía etiqueta y todas las caras antes de abrir. Si hay daños, pide constancia al repartidor y sigue el procedimiento del transportista; rechazar la entrega no garantiza reembolso. Conserva caja, relleno, factura y originales. Comunica problemas el mismo día: la referencia del servicio es 72 horas para incidencias y dos días laborables para pruebas de daños sin inspección con el repartidor. Comprueba las condiciones actuales. El escaneo de entrega y tu confirmación en la cuenta son eventos distintos; confirma después de revisar.